El I Congreso de FeSMC-UGT se ha clausurado hoy con la elección de una nueva Comisión Ejecutiva Federal liderada por Antonio Oviedo como Secretario General, por un 86% de votos. En su intervención, Oviedo ha destacado la histórica contradicción entre la importancia de los trabajadores y trabajadoras de los servicios y la invisibilidad que han padecido, especialmente cuando hablamos de salarios y condiciones de trabajo: “Somos esenciales, pero también hemos sido invisibles”, ha denunciado Oviedo en alusión al plan de vacunación, donde muchos profesionales que han estado en primera línea de acción en plena pandemia han sido obviados como colectivos prioritarios para recibir la vacunación.

Respecto al diálogo social y la relación con las asociaciones empresariales, presentes en la clausura del Congreso, Oviedo ha señalado la necesidad de sacar de la actividad productiva a aquellas empresas que no cumplen las normas ni creen en la negociación colectiva, boicoteándola permanentemente: “Yo creo en las patronales y las empresas, pero no creo en los piratas. Y la Administración tiene que colaborar para sancionar a esos piratas y sacarlos de los sectores productivos”.

El acto de clausura ha contado con la presencia de la ministra de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto, quien, tras dar la enhorabuena a la nueva Ejecutiva y a su Secretario General, Antonio Oviedo, y recordar al Secretario General saliente, Miguel Ángel Cilleros, ha apelado a la necesidad “de retomar cuanto antes el Diálogo Social reforzado” en el ámbito de los servicios. También ha recordado a los trabajadores y trabajadoras del sector servicios, la movilidad y el consumo: “Quiero poner en valor vuestro lema Esenciales porque se ha demostrado que todos estos profesionales de vuestros sectores han sido esenciales” en estos tiempos que vivimos.

El Secretario General de UGT, Pepe Álvarez, ha destacado la importancia de la federación de Servicios, Movilidad y Consumo para la etapa futura que tiene que afrontar el Sindicato en un contexto altamente complejo. En este sentido, Álvarez ha recordado que “hay compromisos políticos con esta sociedad que aún están pendientes y UGT los tiene muy presentes”. Para ello, también ha apelado a la movilización “para que el Gobierno y los poederes fácticos sepan que es el momento de abordar todo lo que está pendiente desde el año 2008 para mejorar las condiciones de los trabajadores y las trabajadoras de nuestro país, algo que será un aliciente para mejorar la situación económica que vivimos”.

El Congreso se cierra con un proyecto sólido en el que se han definido objetivos estratégicos concretos para desarrollarlos durante el próximo mandato, en un contexto no exento de dificultades e incertidumbre en el que la prioridad debe ser, como señaló Oviedo “rescatar a las personas, a los trabajadores y las trabajadoras” que más han sufrido el azote de esta crisis económica provocada por la pandemia.

Oviedo, un sindicalista curtido para una etapa complicada

Se puede decir que la actividad profesional y sindical de este madrileño nacido en Ávila hace 58 años empezó de manera simultánea. A la edad de 17 años entró en el mítico TCR-Renfe de Villaverde (Taller Central de Reparaciones), ubicado en al citado barrio obrero de la capital. Su actividad, como oficial de oficio, era la reparación y mantenimiento de los trenes. Los veteranos sindicalistas de UGT en su centro de trabajo pronto vieron en él una vocación sindical que, según reconoce el propio Oviedo, le venía por parte de su tío, sindicalista de UGT con décadas de militancia.

Entró a formar parte de la sección sindical de UGT en el TCR de Renfe como responsable de prensa y propaganda que, como él dice, “era básicamente pegar carteles y difundir panfletos” en unos años en los que nuestra joven democracia aún titubeaba: primeros 80.

La década de los ochenta hasta los primeros noventa fue convulsa en muchos aspectos, y eso se notó especialmente en el ámbito de la lucha sindical y la defensa y mejora de los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Recuerda Oviedo los múltiples frentes sindicales en los que se vieron inmersos durante ese año, no sólo en el ámbito ferroviario sino, también, de carácter general, con movilizaciones masivas y huelgas generales que marcaron un antes y un después en el papel fundamental de las organizaciones sindicales en España.

En los primeros años de la década de los 90, ya como Secretario General de la federación de Transportes y Telecomunicaciones de UGT en UGT Madrid (posteriormente TCM-UGT: Transportes, Comunicaciones y Mar), Oviedo destacó por su empeño en hacer de la negociación colectiva sectorial el principal caballo de batalla de la Organización en Madrid, sabiendo que esta era la única vía para mejorar las condiciones laborales y salariales, pero, también, de fijar las bases para una mejora necesaria en temas de igualdad, conciliación, prevención y salud en el trabajo. Y así fue, logrando importantes acuerdos que se materializaron en convenios colectivos sectoriales que, en no pocos casos, eran pioneros en sectores tradicionalmente áridos en lo relativo a derechos laborales, con patronales que despreciaban la interlocución sindical y cuya visión empresarial pertenecía a épocas pretéritas.

En su última etapa sindical, tuvo que comandar, en Madrid, la fusión de las federaciones TCM-UGT (Transportes, Comunicaciones y Mar) y CHTJ-UGT (Comercio, Hostelería, Turismo y Juego) para, dos años después, integrar este nuevo organismo con la Federación de Servicios de UGT (FeS-UGT) que dio lugar, en 2016, a la actual FeSMC-UGT, de la que ha sido Secretario General en Madrid para, tal día como hoy, ser elegido el máximo responsable de ámbito estatal.

Antonio Oviedo, nuevo Secretario General de FeSMC-UGT, reconoce que “vivimos momentos muy complicados en los que hay que minimizar daños en el ámbito laboral y empresarial” pero, aclara, “nuestra prioridad, cuando recuperemos cierta normalidad, será recuperar, también, el espacio arrebatado a los trabajadores y las trabajadoras” y que no sólo ha sido consecuencia de la pandemia sino “de ciertas prácticas enquistadas en nuestro modelo económico, como la economía sumergida, que han contribuido a alimentar una precariedad laboral que, en determinados sectores de actividad, ha dado lugar a cientos de miles de trabajadores pobres que, a pesar de sus salarios, no llegan a fin de mes”. Erradicar esa pobreza salarial, a la que se refiere Oviedo, es uno de los objetivos de FeSMC-UGT en este nuevo mandato. Pero antes “debemos rescatar a las personas que han perdido su empleo a causa de esta crisis sanitaria, económica y social”, sentencia el Secretario General de FeSMC-UGT.