El Gobierno en el mes de marzo decidió paralizar toda la actividad económica no esencial, a través de un decreto donde se publicaba una larga lista de excepciones a esta obligación de cierre, entre las que se encontraban, las que presten servicios de limpieza, mantenimiento y vigilancia.

En este momento se comenzó a reconocer socialmente a una serie de trabajadoras/es invisibles para la sociedad, pero imprescindibles para hacer frente a la situación de confinamiento, y gracias a su trabajo hemos podido ir saliendo de esta pandemia.

A lo largo de estos meses hemos asistido a diferentes reconocimientos de los diferentes grupos políticos y del propio Gobierno, además de conseguir una unanimidad en las líneas editoriales de los diferentes medios de comunicación.

Pues bien, el pasado 26 de mayo, se publicó el RDL 19/2020, por el que se adoptan una serie de medidas para paliar los efectos del COVID-19. Nuestro interés en todo el abanico de propuestas que aborda este decreto, se centra en la consideración como contingencia profesional derivada de accidente de trabajo las enfermedades padecidas por el personal que presta servicio en centros sanitarios o sociosanitarios como consecuencia del contagio del virus SARS-CoV2 durante el estado de alarma.

En este decreto únicamente se van a reconocer las prestaciones al personal que presta servicios en centros sanitarios o socio-sanitarios, inscritos en los registros correspondientes, y que en el ejercicio de su profesión hayan contraído el virus SARS-CoV2 durante cualquiera de las fases de la epidemia.

Cuando así se acredite por los Servicios de Prevención, seconsiderarán derivadas de accidente de trabajo (artículo 156.2.e LGSS).

Este decreto nos pareció adecuado, con respecto al cambio de calificación de la contingencia, pero no estamos conformes respecto a quien afecta, debido a que se está interpretando que afecta únicamente al personal del servicio de salud que presta servicios en centros sanitarios o socio-sanitarios, inscritos en los registros correspondientes.

Esto nos parece totalmente discriminatorio debido a que el personal que se encuentra trabajando
junto con los que se les reconoce este derecho, como son los servicios de limpieza, mantenimiento y vigilancia, entre otros, tienen el mismo riesgo de contraer la enfermedad con motivo de la realización de su trabajo en los referidos centros.

Este artículo pretende que se pueda rectificar esta decisión claramente discriminatoria con respecto a estos colectivos. Es indudable que este tipo de normas crean desánimo, crispación y desafección
de aquellos trabajadores que se ven excluidos sin justificación alguna y hasta más que cuestionable desde un punto vista jurídico.

Pedro Cobo García

Secretario de Salud Laboral e Institucional

FeSMC UGT Cantabria

ARTÍCULO MAYO 2020 opinion